
Mucho se havia dispuesto, y la manada de los Ajenos capitanearon la defensa de Barcelona sin amedrentarse. Horas antes, el fin de Kromrich servía como antesala de lo que estaba por venir y las advertencias de Absalon hicieron mella en Damián, con lo que después de visitar al malherido Hécato en las dependencias de Cristobal y Cristina partieron raudos hacia el túmulo de la Alborada.
Cuando se disponían a cruzar el Boun del túmulo, Damián sintió la perturbación espiritual provocada por el movimiento de la Capilla Nefanda. El enemigo se preparaba para atacar.
La manada llegó al dolmen que demarcaba el centro del túmulo emitiedo al unísono un aullido de llamada que convocó a todos los miembros del clan. Allí se reunieron Trenzas de Sangre, y Murmoh, Gako, Marta y Erika y tantos otros que eran esperados por la manada. Con ellos apareció Borja, que portaba novedades de Barcelona. Al parecer los Roehuesos habían dado con una serie de túneles por debajo del alcantarillado y siguiendo uno de ellos dieron con un cubil de Danzantes. Los Tuneles desembocaban en el subsuelo del barrio de Gracia, lo que presagiaba la ubicación del ataque de los engendros del Wirm.
Un recuperado Hécato se puso en contacto con Darío confirmando la participación de los Adeptos. Ellos se encargarian de los caídos Nefandos.
Los preparativos en el túmulo fueron arduos. Los Galliard y Theurge concentraban sus fuerzas en la celebración de Ritos para fortalecer los corazones de los más jóvenes, mientras los Ajenos asistían atónitos ante el más inesperado de los regresos, Roble.
Los clanes del norte acudieron para honrar el pacto que hicieran en el pasado, y así Haran Luz de Tormenta comandaba una hueste de Señores de la Sombra. Junto a el se erguía orgulloso Ojo Afilado, líder Garra Roja y fieros eran los garou de pelaje recio que le seguían. Ochenta guerreros Garou afilaban sus garras y Trenzas de Sangre irguió su figura sobre el dolmen para dirigirse a los lupinos:
Llegaron por la senda y el Anillo de Cobalto cruzaron, y el enemigo sus planes urdía, pues una bomba hizo explosión en Teluria, y el ganado padeció, y el Velo fué quebrado. La espiral de perdición se alzaba sobre sus cabezas, y como una pesadilla titánica emergió el Sin Nombre, precipitandose sobre la Penumbra de Barcelona y aplastando la Urdimbre a su paso. Una marea negra de Periciones aullantes descendió detrás de la gran bestia del Wirm. La batalla fué encarnizada, y un nutrido grupo de Danzantes se unieron a la refriega. Pocos podían vatirse con el engendro, pues sus alimañas correteaban frente a el obstaculizando el paso. Aún así Darío consiguió trepar por la espalda de la inmundicia y arremetió con fuerza contra el asta demoníaca que de él brotaba. La bestia se encolerizó y lanzó una pira de corrupción que incineró a muchos fieros guerreros. Uñas de Sal convocó a la manada de Eshtarra y estos arremetieron contra el Ser Sin Nombre, a la vez que Damián expulsó a las Perdiciones con su sola voluntad, tal era su fuerza. El engendro del Wirm se debatía ahora entre los garou que quedaban y los aplastaba y calcinaba. Al fín, La manada de los Ajenos al completo consuiguió atacar a la bestia y Grushog despedazó el cuerno de la criatura con furia inusitada. Los Garou bencieron al Sin Nombre. ¡Salve a los caídos! ¡Salve a los guerreros de Gaia!
Cuando se disponían a cruzar el Boun del túmulo, Damián sintió la perturbación espiritual provocada por el movimiento de la Capilla Nefanda. El enemigo se preparaba para atacar.
La manada llegó al dolmen que demarcaba el centro del túmulo emitiedo al unísono un aullido de llamada que convocó a todos los miembros del clan. Allí se reunieron Trenzas de Sangre, y Murmoh, Gako, Marta y Erika y tantos otros que eran esperados por la manada. Con ellos apareció Borja, que portaba novedades de Barcelona. Al parecer los Roehuesos habían dado con una serie de túneles por debajo del alcantarillado y siguiendo uno de ellos dieron con un cubil de Danzantes. Los Tuneles desembocaban en el subsuelo del barrio de Gracia, lo que presagiaba la ubicación del ataque de los engendros del Wirm.
Un recuperado Hécato se puso en contacto con Darío confirmando la participación de los Adeptos. Ellos se encargarian de los caídos Nefandos.
Los preparativos en el túmulo fueron arduos. Los Galliard y Theurge concentraban sus fuerzas en la celebración de Ritos para fortalecer los corazones de los más jóvenes, mientras los Ajenos asistían atónitos ante el más inesperado de los regresos, Roble.
Los clanes del norte acudieron para honrar el pacto que hicieran en el pasado, y así Haran Luz de Tormenta comandaba una hueste de Señores de la Sombra. Junto a el se erguía orgulloso Ojo Afilado, líder Garra Roja y fieros eran los garou de pelaje recio que le seguían. Ochenta guerreros Garou afilaban sus garras y Trenzas de Sangre irguió su figura sobre el dolmen para dirigirse a los lupinos:
¡Nunca más!
¡Nunca más en mi presencia podrá hablarse de separación entre las tribus!
¡Nunca más el enemigo encontrará fuerza en nuestras flaquezas!
¡Ni aquellos a los que se consideran indignos de nacimiento se les postrará en nombre de Gaia con leyes escritas en su nombre¡
¡Nunca más!
¡Hoy se cierra el círculo, que aquellos que anduvieron ajenos a nuestros ojos nos guíen contra el corruptor que se alza desafiándonos!
¡El grito de Gaia se alzará tronando en nuestras gargantas y aquellos que sirven al Wirm sabrán que no habrá clemencia alguna!
¡Nunca más!
Los Garou aullaron en respuesta a la arenga del líder Fenris y antes de que el coraje insuflado por el viejo Galliard decallera, Damián abrió una Senda Lunar y los Garou marcharon a la guerra.¡Nunca más en mi presencia podrá hablarse de separación entre las tribus!
¡Nunca más el enemigo encontrará fuerza en nuestras flaquezas!
¡Ni aquellos a los que se consideran indignos de nacimiento se les postrará en nombre de Gaia con leyes escritas en su nombre¡
¡Nunca más!
¡Hoy se cierra el círculo, que aquellos que anduvieron ajenos a nuestros ojos nos guíen contra el corruptor que se alza desafiándonos!
¡El grito de Gaia se alzará tronando en nuestras gargantas y aquellos que sirven al Wirm sabrán que no habrá clemencia alguna!
¡Nunca más!
Llegaron por la senda y el Anillo de Cobalto cruzaron, y el enemigo sus planes urdía, pues una bomba hizo explosión en Teluria, y el ganado padeció, y el Velo fué quebrado. La espiral de perdición se alzaba sobre sus cabezas, y como una pesadilla titánica emergió el Sin Nombre, precipitandose sobre la Penumbra de Barcelona y aplastando la Urdimbre a su paso. Una marea negra de Periciones aullantes descendió detrás de la gran bestia del Wirm. La batalla fué encarnizada, y un nutrido grupo de Danzantes se unieron a la refriega. Pocos podían vatirse con el engendro, pues sus alimañas correteaban frente a el obstaculizando el paso. Aún así Darío consiguió trepar por la espalda de la inmundicia y arremetió con fuerza contra el asta demoníaca que de él brotaba. La bestia se encolerizó y lanzó una pira de corrupción que incineró a muchos fieros guerreros. Uñas de Sal convocó a la manada de Eshtarra y estos arremetieron contra el Ser Sin Nombre, a la vez que Damián expulsó a las Perdiciones con su sola voluntad, tal era su fuerza. El engendro del Wirm se debatía ahora entre los garou que quedaban y los aplastaba y calcinaba. Al fín, La manada de los Ajenos al completo consuiguió atacar a la bestia y Grushog despedazó el cuerno de la criatura con furia inusitada. Los Garou bencieron al Sin Nombre. ¡Salve a los caídos! ¡Salve a los guerreros de Gaia!

5 comentarios:
Bueno. Los que participasteis en la batalla sabeis más de lo que se cuenta, aunque es información que prefiero obviar por el momento...
Así es. La batalla fue cruenta, pero la historia se repite y la voluntad de Gaia vuelve a prevalecer. Y sólo lo ha conseguido gracias a la unión de la nación Garou. Esta vez no ha sido una tribu la que ha tenid que cargar con toda la responsabilidad (y las bajas). Algo habremos aprendido.
Por desgracia, nuestros corazones inflamados de gloria quedaron congelados ante la horrible visión del cielo. Una segunda estrella roja brillaba junto a Anthelios, algo que ni las más extrañas leyendas garou habían augurado.
¿Qué señal marcará este nuevo suceso?
Damian Sombra en la Umbra
Snif, snif, auuuuuh!!
Que orgulloso me siento de vosotros, mis camaradas. Habéis demostrado que hicierón mal en darnos por muertos. Parecía que era una meta imposible, pero se ha demostrado que la nación garou puede olvidar las diferencias que hay entre nosotros y unirse por un fin mayor: Gaia
Me he quedado sin palabras, atónito ante semejante hazaña, que se contará en los albores de la história garou desde ahora hasta siempre.
Pero también me siento dolido de no haber estado junto a ustedes, de haberos abandonado y no estar en estos momentos tan dificiles.
Pido perdón mil veces, y solo espero que no guardéis rencor a este joven y a veces impetuoso philodox.
Blasco
Blasco!
Estáte seguro de que se pensó en ti antes, durante y tras la batalla. Pero cada cual tiene sus responsabilidades, amigos.
Eso sí... algo me dice que nuestros caminos no tardarán mucho en volver a cruzarse. Haber acabado con el problema más inminente no es más que una excusa para seguir combatiendo al Corruptor, allá donde more y críe.
Hasta pronto, camarada!
Aparte de reseñar lo epico de la batalla, me gustaría añadir que era feo de co#ones...
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